Unos palos limpios no son solo una cuestión de estética. La tierra y la hierba acumuladas en las estrías reducen el efecto de la bola, el barro en la suela altera el contacto con el suelo y unos grips sucios resbalan. La buena noticia es que limpiar tus palos de golf es fácil, barato y se hace en un cuarto de hora. Te explicamos cómo hacerlo bien y qué errores evitar.
Lo que necesitas
- Un cubo con agua templada (no caliente).
- Unas gotas de jabón suave, como el lavavajillas.
- Un cepillo de cerdas de nailon o un cepillo de dientes viejo.
- Un tee o un limpiador de estrías para la suciedad incrustada.
- Una o dos toallas secas. Si no tienes, en la tienda tenemos toallas de golf.
Cómo limpiar los hierros y los wedges, paso a paso
1. Sumerge solo las cabezas. Mete las cabezas de los hierros en el cubo durante unos minutos para ablandar la tierra. No sumerjas la virola ni la varilla: el agua puede filtrarse hasta el pegamento que une cabeza y varilla.
2. Cepilla la cara y la suela. Frota con el cepillo de nailon, insistiendo en las estrías. Si queda tierra incrustada, sácala con la punta de un tee.
3. Aclara y seca enseguida. Pasa la cabeza por agua limpia y sécala a fondo con la toalla, también la varilla. Deja los palos secando al aire un rato antes de guardarlos.
Los wedges merecen un cuidado extra: son los que más arena y tierra acumulan, y las estrías limpias son las que dan efecto a la bola. Si quieres saber más sobre ellos, lee nuestra guía sobre grados y bounce de los wedges.
Cómo limpiar el driver, las maderas y los híbridos
Las cabezas de las maderas tienen pintura y barniz, así que el trato tiene que ser más suave:
- No las sumerjas. Basta con un paño húmedo con unas gotas de jabón.
- Usa el cepillo solo en la cara, nunca un cepillo de alambre.
- Seca bien y vuelve a ponerles la funda.
Si tu driver o tus maderas tienen el adaptador de la varilla regulable, evita que entre agua en la rosca.
Cómo limpiar el putter
El putter casi no toca tierra, pero acumula polvo y marcas de la bola. Límpialo con un paño húmedo y sécalo. Si tiene un acabado especial (negro, cobre, sin tratar), evita productos abrasivos. Y guárdalo siempre con su funda: los golpes contra otros palos dejan marcas en la cara.
No te olvides de los grips
Los grips acumulan sudor, crema solar y grasa de las manos, y por eso pierden agarre. Lávalos de vez en cuando con un paño o cepillo suave, agua templada y jabón. Aclara con un paño húmedo, seca con una toalla y deja que se sequen al aire. Si aun limpios siguen resbaladizos, brillantes o agrietados, ha llegado el momento de cambiarlos: te contamos cómo saberlo en cuándo cambiar los grips de golf. Tienes grips para hierros y maderas y grips de putter en la tienda.
Errores que estropean los palos
- Usar cepillos de alambre en cualquier palo. Rayan el cromado y el acabado. Si usas uno, que sea solo en las estrías de hierros de acero inoxidable y con suavidad, y nunca en forjados con acabados delicados, maderas ni putters.
- Dejar los palos mojados en la bolsa. La humedad oxida las cabezas y estropea las varillas de acero y los grips. Después de un día de lluvia, saca los palos y deja la bolsa abierta para que se seque.
- Guardarlos en el maletero del coche. El calor fuerte puede debilitar el pegamento de las cabezas y endurecer los grips. Guárdalos en casa, en un lugar seco.
- Ir sin fundas. Los golpes entre palos dejan marcas en las cabezas de las maderas y en las varillas de grafito. Usa fundas de palos para el driver, las maderas, los híbridos y el putter.
Un hábito que marca la diferencia: limpiar en el campo
Llevar una toalla húmeda colgada de la bolsa y pasar la cara del palo después de cada golpe evita que la suciedad se acumule. Un cepillo con limpiador de estrías ocupa muy poco; tienes varias opciones en accesorios de golf.
Revisión en el taller
Una vez al año conviene revisar los palos: grips gastados, virolas sueltas, varillas golpeadas o lies que se han movido. En nuestro taller revisamos y reparamos todo esto, y también podemos volver a abrir las estrías de los wedges.
En resumen
- Agua templada, jabón suave, un cepillo de nailon y una toalla: no hace falta más.
- Sumerge solo las cabezas de los hierros; las maderas y el putter, con un paño húmedo.
- Seca siempre bien los palos y no los guardes mojados ni en el coche.
- Limpia los grips de vez en cuando y cámbialos cuando pierdan agarre.
Sigue leyendo: Cómo viajar en avión con tus palos de golf (y que lleguen enteros) y Cuándo cambiar las varillas de tus palos de golf.
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